Martín
Amado Martínez M
CNP: 11806
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¡Esperada
procesión!
Cada
14 de enero Barquisimeto, capital del estado Lara, se
convierte en epicentro del turismo religioso nacional
e internacional, a través de la esperada procesión
de la Divina Pastora, una de las manifestaciones de
fe más tradicionales y arraigadas en el pueblo
larense.
En cada edición la ya mencionada expresión
de fe cobra más fuerza, lo cual explica el incremento
en el número de creyentes, quienes asisten multitudinariamente
al encuentro con la Virgen y en el objetivo unos de
cumplir con el pago de promesas, y otros como agradecimiento
por los favores recibidos.
¡Más
de dos millones!
Según
las cifras aportadas por los organismos oficiales se
estima que en las ultimas ediciones más de dos
millones de creyentes han acompañado a tan devocionada
imagen, a través de su recorrido y realizando
las respectivas paradas en los espacios preparados para
tal, por parte de las autoridades locales y la colectividad
participante, para cerrar con broche de oro a través
de un inolvidable acto religioso, realizado en la iglesia
Catedral, ubicada en la avenida Venezuela con calle
30.
Los peregrinos acostumbran ubicarse desde tempranas
horas en las inmediaciones de la iglesia de Santa Rosa,
donde es posible ubicar a los típicos expendedores
de medallas y souvenir relacionados con la Divina Pastora.
Sale de su iglesia transportada en los brazos de los
santaroseños y barquisimetanos, así como
de representantes del ejercito y la iglesia, quienes
se turnan por contar con este honor durante distintos
espacios del trayecto.
Desde
El Cerrito...
Este
es el día más esperado por los pobladores
del hermoso pueblito de Santa Rosa, puesto que todo
el país vuelve sus ojos hacia esta comunidad
larense, de cuya fundación no existe fecha exacta,
aunque se sabe que fue llevada a cabo entre los días
22 y 30 de agosto de 1671, gracias a la iniciativa manifiesta
por el presbítero Fray Agustín de Villabáñez,
misionero capuchino.
En cuanto al nombre que se le dio al asentamiento, algunos
datos históricos, aportados por el hermano Nectario
María, indican que fue el de Cerrito de Santa
Rosa. Este hermoso poblado ubicado entre las localidades
de Cabudare y Barquisimeto, vecino además del
Río Turbio, se hallaba en sus inicios a aproximadamente
dos leguas de la capital larense y ahora prácticamente
se confunde con la misma.
Valiosos
objetos
A
lo largo de 151 años de visitas son muchos los
objetos de invaluable valor historico que se han ido
acumulando. Ello motivó desde 1965 la inquietud,
por parte del ejecutivo larense, en cuanto a la necesidad
de que fuese creado un museo en Santa Rosa, a través
del cual fuese posible exhibirlos, para beneficio de
toda la colectividad.
Ello también facilitaría el mantenimiento
de las piezas y fue entonces cuando quedó planteada
la posibilidad de darle este uso a la casa colonial
donde naciera, en 1870, el ilustre prelado Jesús
María Alvarado, sin embargo esto no resultó
tan sencillo.
¡Por
fin, el museo!
La
edificación de la estructura que albergaría
al Museo de la Divina Pastora fue iniciada a partir
de 1992, aunque para que la misma fuese finalmente inaugurada
debieron pasar 12 años. Este espacio resulta
propicio para ofrecer una muestra, conformada por distintas
figuras y objetos donados por los feligreses devotos
a lo largo de 100 años.
Se trata de una demostración de agradecimiento
realizada por el pueblo motivado a los distintos favores
recibidos. Asimismo es exhibida una muestra de los vestidos
que le han sido colocados como parte de los ornamentos
que luce cada año y en su procesión.
Martín
Amado Martínez M
martin@caminosdevenezuela.com
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