Martín
Amado Martínez M
CNP: 11806
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¡Maracay
tiene alas!
La
hermosa Maracay, capital del estado Aragua, es ampliamente
conocida en todo el país por dos de las actividades
que en ella han encontrado un notable arraigo. Primeramente
vale mencionar el caso de la tauromaquia, por la cual
es considerada como Capital Taurina de América.
En segundo lugar mencionamos un dato no menos interesante
y de mucha relevancia, puesto que en sus cielos, frente
al general Juan Vicente Gómez, fueron realizados
los primeros vuelos de exhibición, lo cual motivó
el que quedara en Maracay establecida la primera escuela
aeronáutica de nuestro país, en 1920,
debido a lo cual se le conoce también como Cuna
de la Aviación Venezolana.
Fue
creado en...
Dieciséis
años después, en 1936, fue llevada a cabo
la creación del Museo Aeronáutico de la
Fuerza Aérea Venezolana Coronel Luís Hernán
Paredes, como una idea orientada a mantener en el mejor
de los estados, y exhibir a las futuras generaciones,
las máquinas con las cuales fueron iniciadas
las actividades aéreas en Venezuela.
La gran mayoría de estas naves habrían
sido convertidas en chatarra, yacían en las profundidades
del lago de Valencia o en el cementerio de aviones conocido
como El Carnero. La idea recibió tal acogida
que ya para el 10 de diciembre, de ese mismo año,
fue llevada a cabo la inauguración solemne a
manos del entonces presidente de la República,
Rómulo Betancourt.
Necesaria
expansión
Durante
sus inicios el museo quedaba reducido al espacio ocupado
el hangar y las oficinas de la Escuela de Aviación
Civil Miguel Rodríguez, y no fue sino hasta 1964,
con la llegada de nuevo material volante descartado,
que se dio inicio a la utilización de la pista
al aire libre, ubicada frente al hangar para la colocación
de los nuevos aviones, aunque sin orden alguno.
El 9 de diciembre de 1976 fue llevada a cabo la inauguración
del Salón de la Fama, donde fueron ubicados tanto
una réplica del sable de El Libertador Simón
Bolívar, una fotografía a gran escala
del general Juan Vicente Gómez, a caballo; así
como fotografías de los distintos comandantes
de la Fuerza Aérea y el primer estandarte del
Comando General de la Aviación.
Plaza
El Aviador
Como
una especie de homenaje a la labor realizada por la
Escuela de Aviación Militar fue realizada la
construcción de la primera etapa de la Plaza
El Aviador, precisamente un 17 de abril, fecha aniversaria
a la creación del mencionado centro de enseñanza
castrense.
La misma cuenta con una extensión aproximada
de 5625 metros cuadrados y se halla conformada por cuatro
cuerpos cuadrados. Para 1975 fueron inaugurados dos
de ellos, el primero con el busto del teniente Vicente
Landaeta Gil, y el otro con el busto del sargento mecánico
Arturo Betancourt, primer aviador y primer mecánico
fallecidos en accidente aéreo.
En el centro de los otros dos se ubican los bustos de
dos venezolanos considerados como héroes de la
Primera Guerra Mundial, tal como es el caso de Carlos
Meyer Baldó y Luis Camilo Ramírez Ribas,
caballeros del aire.
Hasta
el Benemérito
En
una de sus plazas, el Museo Aeronáutico cuenta
con una estatua del general Juan Vicente Gómez,
la cual pertenece a la autoría del artista Manuel
de la Fuente y que ha sido considerada como única
en todo el país. La misma fue donada por parte
de la gobernación del estado Aragua en 1995.
También la gobernación ofreció
como aporte la cerca perimetral ubicada en las avenidas
Santos Michelena y Las Delicias, aparte de un local
que funciona como depósito, taller, oficina y
aula.
En los espacios de este interesante museo, apreciado
por jóvenes y adultos igualmente, resulta posible
aprovechar las exhibiciones como una muestra de la creatividad
humana, orientada a los aspectos educativos y de recuperación
histórica, pues este espacio funge también
como centro cultural.
Evolución
aérea
La
exhibición de los sistemas de armas y aviones
utilizados por la aviación venezolana, entre
1920 y 1970, puede ser apreciada a través del
recorrido de los mencionados y amplios espacios, así
como por la valiosa colección en ellos resguardada.
Cerca de un centenar de "aparatos voladores"
se encuentran distribuidos de manera ordenada a lo largo
de todo el espacio y cada uno cuenta con una placa informativa
relacionada con el modelo y marca del avión,
país donde fue fabricado e incluso el período
en el cual se mantuvo en funcionamiento.
Hasta un autogiro, considerado como el tatarabuelo de
los helicópteros, y que fuera utilizado en distintas
situaciones de la vida diaria, durante los años
20', encontró lugar dentro de tan interesante
colección, para beneficio de las nuevas generaciones,
las cuales tienen la oportunidad de conocerlo mediante
el didáctico y divertido recorrido por estas
instalaciones y durante una visita a la cercana Maracay
durante cualquier fin de semana.
Martín
Amado Martínez M
martin@caminosdevenezuela.com |