A tan
solo 10 minutos de Sanare y 66 kilómetros de Barquisimeto, en la carretera
hacia El Tocuyo y específicamente en el sector conocido como Sabana
Grande, se
encuentra
la Posada El Encanto, a 1.400 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura
media anual de 18 grados centígrados.
Se trata de un espacio verdaderamente ideal para el descanso y abandono de
la rutina citadina, en el cual el contacto con la naturaleza queda plenamente
garantizado, a través de una ubicación estratégica en
lo alto de una montaña.
Ello le otorga como característica primordial una panorámica
verdaderamente cautivante, inolvidable y que invita al relax. Desde la espaciosa
terraza se hace posible una perfecta observación de los valles de Quibor
y El Tocuyo, así como de la depresión de Carora y los parques
nacionales Dinira y Yacambú, sin olvidarse de los amaneceres y puestas
de sol.
¡Un
mágico rincón!
La magia
de El Encanto puede sentirse en cada rincón de esta hermosa posada,
la cual llama la atención desde la carretera, tanto por su particular
colorido como por la presencia de su protector, un inmenso unicornio cuyo
cuerno apunta en dirección al pueblo, y que fuera realizado por un
artista del ya mencionado jardín larense.
En total la posada cuenta con nueve preciosas cabañas, seis de las
cuales tienen capacidad para seis personas cada una. Las otras tres son familiares,
pero todas ofrecen, entre sus comodidades, la posibilidad de contar con un
amplio baño, agua caliente, nevera, lavaplatos, tostadora, televisor
(en el cuarto principal), cafetera eléctrica y terraza para salir al
jardín.
Espacios
para compartir…
La casa
principal cuenta entre sus áreas sociales un salón de lectura
y de estar, con chimenea, decorado con
un excelente gusto,
así como un comedor con ventanas panorámicas para no perderse
detalle del paisaje durante los desayunos y cenas.
Posee además una nutrida tienda de artesanía, a través
de la cual los visitantes tienen la oportunidad de adquirir souvenir elaborados
por los más reconocidos artesanos larenses y sanareños.
En su propio huerto cultivan especias que utilizan en la elaboración
de platos, tal como es el caso del cordero y el conejo. También sirven
deliciosos desayunos criollos, acompañados por frutas, tortas caseras
y mermeladas artesanales.
Diversión
para todos
Entre las actividades
desarrolladas para los huéspedes vale destacar los paseos y cabalgatas,
recorridos de la ruta artesanal y cafetalera, caminatas y paseos en bicicleta,
faenas agropecuarias, pesca en la laguna artificial, observación de
aves, elaboración de pan artesanal, así como las visitas guiadas
tanto al Parque Nacional Yacambú como a la conocida Hundición
de Yay.
Sus
dueños y anfitriones son Manuel Elías Saavedra y su hermana
Ángela. Trabajan previa reservación y los interesados en encantarse
con esta visita deben comunicarse a los números: