Aunque la construcción
de su estructura fue totalmente culminada hace un año, esta hermosa
posada abrió sus puertas, a los visitantes de Sanare, desde hace dos
y con la total intención de ofrecerles un servicio de calidad, orientado
a la relajación, observación de la naturaleza y el descanso
merecido.
Cada huésped recibe una atención personalizada, gracias a los
esfuerzos de un equipo calificado, conformado por Marielena Aguilar y Omaira
Lucena como encargadas de la cocina, el señor Oscar Rodríguez
en el celoso cuidado de los coloridos jardines y Flor Eddie Medina como encargada.
La posada cuenta
con ocho (8) habitaciones, aunque en total funcionan seis (6), tres (3) de
las cuales son familiares y las otras tres (3) matrimoniales. En cuanto a
la capacidad total, vale destacar que el espacio y su distribución
garantizan comodidad para hospedar veinte (20) personas al mismo tiempo.
Los interesados en conocer el por que fue bautizada con el nombre de Tierra
Blanca, deben saber que esta denominación responde a que la posada
se ubica cercana a un sector con este mismo nombre.
Amplia y acogedora
Importante
reservación
Lo atractivo
de sus espacios y cercanía a la capital larense explica el por que
se plena de huéspedes, tanto en las distintas temporadas como los fines
de semana, sobretodo por parte de personas que requieren descansar, liberarse
del estrés citadino y establecer un verdadero contacto con la naturaleza
en todos los sentidos.
El paisaje del que hace parte de la Posada Tierra Blanca invita plenamente
a la contemplación y a la paz, así como al surgimiento de buenas
ideas y a la armonía espiritual. Sus habitaciones no poseen televisor
y se encuentran provistas con hamaca y agua caliente en el
baño.
Vale destacar que las habitaciones familiares cuentan con una troja o hatico
bastante amplio, en el cual se ubican dos camas individuales y un ventanal
del cual se aprecia un hermoso paisaje.
Tierra
Blanca es ampliamente visitada por observadores de aves de todo el mundo,
quienes aprovechan el día para la realización de excursiones
al cercano Parque Nacional Yacambú, donde se encuentran variados corredores
frecuentados por las distintas especies.
En cuanto a los viajeros nacionales, su mayor afluencia de visitantes la recibe
de visitantes provenientes de Caracas, Valencia Maracaibo, Barquisimeto y
Maracay.
Amantes
de la naturaleza
El precio de
la habitación incluye el desayuno de los huéspedes y el mismo
es ampliamente recomendado en sus dos variantes. El criollo consta de arepa,
carne mechada, caraotas, tajadas, crema de leche, huevo y aguacate.
El Light se encuentra compuesto por ensalada de frutas, con frutas cultivadas
en la zona; yogurt natural, pan tostado, miel de abejas y granola. En ambos
casos vienen con su cafecito. Si el huésped lo requiere puede además
realizar cenas ligeras, con cremas o ensaladas.
Aunque en la actualidad no ofrecen paseos, se ha previsto que en un futuro
no muy lejano los visitantes cuenten con la opción de aprovechar dos
(2) rutas en vehículos con guías expertos, para que puedan conocer
las distintas bellezas de Sanare.